De acuerdo con datos del propio IMSS, cada año se expiden millones de certificados de incapacidad por enfermedades generales, riesgos laborales y maternidad.
Las incapacidades pueden durar desde uno hasta 52 semanas (364 días), con posibilidad de prórroga en casos médicos justificados.
Sin embargo, no todos reciben el mismo porcentaje de su salario, lo que genera dudas y desinformación.
Los signos de alerta aparecen cuando un trabajador desconoce sus derechos: pagos incompletos, incapacidades mal clasificadas o retrasos en depósitos.
También es clave identificar síntomas físicos ignorados por miedo a perder ingresos. En este contexto, entender cómo funciona este sistema puede marcar la diferencia entre estabilidad o vulnerabilidad económica.