El ácido fólico, también conocido como vitamina B9, es un nutriente esencial para la formación de células, la producción de glóbulos rojos y el desarrollo del sistema nervioso.
Aunque suele asociarse únicamente con el embarazo, su consumo es necesario en distintas etapas de la vida, especialmente en mujeres en edad fértil, adolescentes y adultos con riesgo de deficiencia.
En México, las autoridades sanitarias alertan que una ingesta insuficiente puede provocar anemia, fatiga crónica, problemas neurológicos y, en el caso de embarazo, malformaciones graves en el feto.
De acuerdo con el IMSS, hasta el 70% de los defectos del tubo neural —como espina bífida y anencefalia— pueden prevenirse con el consumo adecuado de ácido fólico antes y durante las primeras semanas del embarazo, cuando muchas mujeres aún no saben que están embarazadas.
Por ello, la recomendación oficial es que todas las mujeres en edad reproductiva lo consuman diariamente, aun sin planes de embarazo.
La deficiencia de ácido fólico puede manifestarse con síntomas como cansancio extremo, palidez, dificultad para concentrarse, irritabilidad, caída del cabello y alteraciones gastrointestinales.
En adolescentes, adultos mayores y personas con dietas bajas en verduras o con consumo elevado de alcohol, el riesgo es mayor.
Ante estos signos, el IMSS recomienda valoración médica y suplementación supervisada.