La leche materna es el alimento ideal para los bebés, proporcionando nutrientes esenciales y anticuerpos que fortalecen el sistema inmunológico.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y su continuación junto con alimentación complementaria hasta los 2 años o más, dependiendo del deseo de madre e hijo.
En México, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, solo el 30% de los bebés reciben lactancia exclusiva hasta los 6 meses, y la duración promedio de la lactancia materna es de 8 meses, evidenciando la necesidad de promover su importancia.
Entre los mitos que frenan la lactancia prolongada están: que daña la dentadura, que el niño se vuelve dependiente o que no aporta nutrientes después del año.
Estudios demuestran que la leche materna sigue aportando beneficios inmunológicos, previniendo infecciones respiratorias, diarreas y alergias, incluso en la niñez.
Reconocer la información correcta es vital para mejorar la salud infantil y reducir enfermedades prevenibles.