A partir de 2026, las monedas de 10 pesos que circulan en México serán fabricadas con nuevas aleaciones metálicas, de acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
El cambio busca optimizar los procesos de producción, reforzar la seguridad contra la falsificación y permitir la incorporación de tecnología más avanzada, sin perder los elementos históricos que distinguen a estas piezas.
Las monedas de 10 pesos han sido, durante décadas, un símbolo del México profundo, al reflejar personajes, momentos históricos y valores nacionales a través de su diseño.
Con esta modificación, el Banco de México apuesta por una evolución técnica, manteniendo la esencia visual y cultural de la moneda, pero adaptándola a las necesidades actuales de circulación y seguridad.
De acuerdo con el DOF, el cambio no afectará el valor nominal ni su validez legal, por lo que las monedas actuales seguirán siendo aceptadas como medio de pago.
¿Cómo serán las nuevas aleaciones de la moneda de 10 pesos mexicanos?
La disposición oficial establece que las monedas podrán fabricarse con distintos materiales, dependiendo del componente:
Parte central:
Plata sterling
Alpaca plateada
Acero recubierto de níquel
Anillo periférico:
Bronce-aluminio
Acero recubierto de bronce
Estas combinaciones permitirán mejorar la resistencia de las monedas al desgaste, así como incorporar elementos antifalsificación más sofisticados, lo que dificulta su reproducción ilegal.
Más seguridad y tecnología
Entre los principales objetivos del cambio de aleación se encuentran:
Reducir costos de fabricación a largo plazo
Aumentar la durabilidad de las piezas
Reforzar los mecanismos de autenticidad
Facilitar la incorporación de tecnología de detección y control
Especialistas señalan que este tipo de ajustes son comunes en sistemas monetarios modernos, donde la seguridad y la eficiencia son clave para mantener la confianza en el efectivo.
¿Qué pasará con las monedas actuales?
Las monedas de 10 pesos que hoy circulan no perderán su valor ni dejarán de ser válidas. Sin embargo, autoridades y coleccionistas coinciden en que podrían convertirse en piezas representativas de una etapa específica del sistema monetario mexicano.
Por ello, algunos recomiendan conservar una como recuerdo, especialmente en buen estado.