Querétaro se sirve hoy con identidad propia en restaurantes, rutas turísticas y mesas donde el vino y la tradición se encuentran. Durante años, el estado fue visto como tierra de paso, un nodo entre regiones más visibles, pero lo que fue cruce de caminos se ha convertido en destino.
Con más de 350 etiquetas de vino diferentes, chefs que reinterpretan la tradición y festivales consolidados, Querétaro ocupa un lugar destacado en el mapa gastronómico nacional e internacional. La reciente obtención de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el vino queretano, reconocida por el IMPI en marzo de 2025, refuerza la identidad vitivinícola y cultural de la región. “El vino queretano es un embajador silencioso. Cada copa cuenta la historia del suelo, del clima, del trabajo de quienes lo cuidan”, afirma Adriana Castro, presidenta del capítulo Querétaro de la Onsom.
La cocina queretana no se proyecta sola. Chefs locales y radicados en el extranjero amplifican lo que ocurre en los fogones comunitarios sin desvirtuarlo. Juan Pablo Ines, aunque no originario del estado, ha hecho de Querétaro su punto de partida creativo. Desde Café Premier y Envero en Vinaltura, impulsa una filosofía de kilómetro cero y ‘slow food’, celebrando ingredientes locales y de temporada.
Israel Soriano, chef de Casa Concheros y presidente de la Asociación de Cocineros Queretanos, ha llevado sabores como el garbanzo en amarillo o la tostada de arriero a escenarios internacionales, siempre en colaboración con cocineras tradicionales: “No vamos a enseñarles nada. Vamos a mostrar lo que, aquí, se sabe desde hace siglos”.
Rafael Covarrubias, chef queretano en Canadá, recibió una Estrella Michelin en 2024 y el Young Chef Award de la Guía Michelin. Su cocina combina alta gastronomía francesa con raíces queretanas, incorporando maíz nixtamalizado, caldos profundos y sabores de su tierra natal.
Desde la trinchera municipal, Mariana Ortiz, secretaria de Turismo de Querétaro capital, impulsa rutas gastronómicas que integran platillos típicos, vinos queretanos y cerveza artesanal.
“Queremos que cada restaurante tenga un platillo y un maridaje queretano en su menú. La gastronomía es clave para decidir destinos turísticos y Querétaro tiene mucho que ofrecer”, afirma.
Eventos como la Cena Patrimonio buscan más que alimentar: “Es un recorrido por la historia, la identidad y la memoria”, explica Ortiz. Según datos oficiales, en 2023 el estado recibió 7.6 millones de visitantes, con una derrama turística de 22 mil millones de pesos, de los cuales aproximadamente 300 millones se atribuyen directamente a eventos gastronómicos. Para 2024, la derrama estimada alcanzó 30 mil millones de pesos con 7.5 millones de visitantes. La Ruta del Arte, Queso y Vino se consolida como uno de los principales atractivos.
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